octubre 10, 2010

Un matrimonio complejo.

Hace algún tiempo, con la situación crítica y emergente de Europa, me preguntaron el por qué México no pertenece a un bloque como el europeo, mi respuesta fue: “Imagina una pareja que recién se casa, el hecho implica en sí mismo un reto y requiere que la pareja llegue a diversos acuerdos, pero la historia se complica aún más cuando tocamos el tema financiero. Al casarse y elegir el compartir decisiones, esta pareja debe de crear presupuestos y, claro, compartir responsabilidades sobre los gastos que de manera conjunta, y a raíz de su unión, deberán de tener. Ahora bien, debemos tomar en cuenta que para realizar planes financieros compartidos requerimos observar las variables del ingreso, que en este caso serán los sueldos de cada uno de los cónyuges. Y surge la pregunta, ¿cómo se distribuirán las cargas de los gastos?... es así que podemos esquematizar de manera somera las uniones económicas, como un matrimonio que comparte privilegios y responsabilidades financieras y económicas y la razón de que México no se haya integrado con países como EUA o Canadá tiene que ver precisamente con los acuerdos y la posibilidad de soportar esas responsabilidades.”